14 de mayo de 2015

The journey so far



Llegar a Davis no fue fácil. Al menos no con un billete de economy class que primero te llevaba a Amsterdam, desde allí a Seattle, luego a Sacramento y, posteriormente, cógete un shuttle para Davis. Pero todo viaje tiene su parte tediosa y no sólo por las horas de avión (me dio tiempo a ver cuatro películas, a saber: Still Alice (estupenda), El libro de la vida (un poco rollo), El Hobbit 3 (Peter, deja ya de alargar los libros) y el Proyecto Almanac (niños de qué vais), y eso que me dormí un rato), también porque en Amsterdam casi me devuelven a Madrid después de un pequeño interrogatorio y de decirme que mi visado era de 90 días y yo había comprado billetes para un plazo de 93 (vale, no me di cuenta, error mío). Solucionado el problema uno tiene que afrontar las preguntas sobre qué has venido a hacer a los Estados Unidos, y la no menos terrible "si estudias psicología, ¿puedes leer mi mente?" (prometo que fue así pero en inglés) y ya estás en los States. 

Y entonces se produce un pequeño choque cultural porque sí, aunque España es cada vez más individualista, diferencias hay y muchas. Una clara es el idioma porque una cosa es conocerlo y otra hablarlo sobre el terreno y más en la universidad. Y otra cuando vas al supermercado y hay 30 clases de pan (todas con bien de azúcar añadido para que sepa a algo), 80 de fiambres de pavo (todas ella con sabores) y nada de lo que encuentras se parece a la marca Hacendado (ayss qué mal acostumbrado me tiene el Mercadona). Lo bueno de California es que es una tierra tan fértil que aquí crece de todo y encuentras frutas y verduras de todo tipo, muchas de ellas orgánicas, pero a precio de oro. Por todo ello calculo que tardaré en adaptarme unos 2 meses, sin llegar a conocer el slam propio de la zona. Vamos que cuando me vaya es cuando mejor me sentiré. 

Por lo demás puedo deciros que Davis es una ciudad muy tranquila, una Cuenca californiana algo más extensa en terreno pero con una población bastante similar. De hecho la mitad de la población es universitaria (contando estudiantes y trabajadores en UCDavis). Eso sí, su campus es enorme y multiétnico, aunque aquí todo es múltiétnico. Y como Davis es una ciudad "super green" que apuesta por la sostenibilidad (California es el primer estado en prohibir las bolsas de plástico aunque curiosamente pueden comprarse en el supermercado con un mensaje en plan "Al comprar esta bolsa has decidido cargarte el planeta), pues puedes ir en bici a todos lados. Y esto es lo que más me gusta. No es que antes haya ido en bici (Cuenca tiene muchas cuestas y aquí todo es plano), pero rozar el atardecer con las llantas de la bici es una de las cosas más estupendas que se pueden hacer aquí, porque huele a verano y a niñez y porque los que vamos en bici tenemos prioridad sobre todas las cosas, incluido el estrés dejado atrás. Y nada más de momento. Solo la extraña sensación de que ahora, mientras que vosotros comenzáis a despertaros, yo me voy a la cama, todavía con la sensación de que ya hace horas debería estar durmiendo. Buen día. 

5 comentarios:

Cristina dijo...

Oh, qué maravilla!!! Me sigue encantando leerte, cuentes lo que cuentes, pero en estas incursiones por tierras lejanas, todavía más, porque siempre me pones unas alitas para pisar ese mismo suelo, dándome la oportunidad de viajar en este momento mío difícil para hacerlo. Sigue viviendo la aventura, superando obstáculos y saboreando cada uno de estos días californianos. Y sigue escribiendo, te esperaré con muchas ganas. Y, muy importante (por si la Guada no te lo ha dicho), abrígate, come bien y lleva siempre una muda limpita. Un besote bien bien fuerte.

Ana Delgado dijo...

Ya tenía ganas de leerte. Y qué alegría más grande de verdad! Al comienzo todo es un poco duro, pero no se que tiene lo de las bicis que dan vida, la verdad. Disfrutalo mucho, porque luego lo vas a echar de menos. Un beso muy grande, te echo de menos!!!!

Verónica Martínez dijo...

Qué alegría cuando lo he visto !!! Me encanta que hayas vuelto a escribir y nos hagas participes de tus experiencias . Al principio nada es fácil pero cada día que pase estaras mejor y la experiencia será maravillosa. Cuídate mucho y disfruta!!! Muchos besos.

Javier García dijo...

Que alegría volver a leer tus radiografías¡¡¡¡Las echaba de menos.
Que bien que nos cuentes en forma de cuento tus aventuras por tierras americanas. Cuídate mucho y disfruta más.Un besazo gordoooo.

Raúl Navarro dijo...

Pues más alegría me da a mi leeros por aquí y que el blog tenga algo de vida. Cuidaros mucho todos mientras que no estoy y seguid hablándome por aquí que hay momentos en los que uno lo necesita.

Un abrazo,
Raúl.