16 de junio de 2014

Bates' Scenes: la llamada


Bates corta las malas hierbas que con la llegada de la primavera han crecido en el jardín trasero. Su madre, o lo que queda de ella, reposa su esqueleto en la mecedora de la habitación. Son las cuatro de la tarde y el teléfono de la casa comienza a sonar.

- Madre, por favor, coja el teléfono- grita Norman desde el exterior.

No hay respuesta y el teléfono sigue sonando.

- Madre, por favor, coja el teléfono. ¿Está durmiendo? No se haga la sorda como la última vez.

La única respuesta la sigue emitiendo el insistente ring-ring del teléfono.

- Está bien madre, lo cogeré yo.

Bates pasa corriendo a la casa y contesta al teléfono.

- Casa de la señora Bates, dígame.

Norman escucha lo que alguien le dice. De pronto tapa el auricular con su mano y vuelve a gritar a su madre.

- Madre, llama la policía. Quieren interrogarla acerca de una chica que pasó por nuestro motel.

Silencio

- No madre. Quieren hablar con usted. Será mejor que se ponga.

Silencio

- Madre, nunca quiere ponerse al teléfono pero esta vez es necesario que lo solucione.

Silencio

- No, madre, no puedo imitar su voz y solucionarlo yo.

Silencio

- Está bien, lo haré, no me grite.

Silencio.

Y en ese preciso instante fue cuando Norman comenzó a imitar la voz de su madre.

- Hola querida- dijo Norman imitando a la señora Bates.

Terminada a la conversación entre la "señora Bates" y el agente de policía, Norman sube a la habitación de su madre.

- Madre, mandarán mañana a una agente para echar un vistazo en el motel.

Silencio

- Sí, una chica. No pasará nada, por qué siempre piensa mal de todas las mujeres. No se preocupe sabré manejar la situación.

Silencio

- Está bien, iré al pueblo para comprar una peluca y veré cómo andamos de espacio en el pantano.

Norman se dirige de nuevo al jardín para terminar la tarea que había empezado.

4 comentarios:

Verónica Martínez dijo...

Debo de ser muy macabra pero me encantan las historias Bates Scenes...Poniéndome los pelos de punta y sacándome una sonrisa a la vez. Escalofriante pero maravillosa!!

Raúl Navarro dijo...

Veo que la comedia no se me da bien. Yo pretendo que tengan cierto absurdo, cierta gracia.

Cristina dijo...

Claro que tiene gracia, con su toque macabro y grotesco, pero el sentido del humor también se palpa. Pero lo más cómico para mí es lo que me recuerda a ciertas personas cuyas madres mantienen su omnipresencia en sus vidas, unas veces de cuerpo presente, otras con una manifestación más sutil y otras incluso con total ausencia física. Esas madres que son como un halo que todo lo envuelve y condiciona, como un director de orquesta invisible de todo lo que acontece dentro de su cerebro, madres no precisamente maternales en cuanto al estereotipo de dicho rol se refiere, e hijos no precisamente equilibrados, maduros ni autónomos.
Como ves, tus relatos, además de divertir y hacer reflexionar, consiguen pulsar memorias…

Raúl Navarro dijo...

Me encanta Cristina que comentes tus lecturas de mis relatos. Me ayudan a ver cosas que ocultan y que pueden ser perfectamente aplicables al texto. Os recomiendo la serie de televisión "Bates Motel" porque juega muy bien con esa relación madre/hijo que tu describes tan bien.
Besazo.