3 de mayo de 2014

Uso del color y estereotipos de género: ¿cómo colorean niños y niñas?


"El azul es para los chicos y el rosa para las chicas" así como "la muñecas son para las chicas y los camiones para los chicos" son estereotipos de género ampliamente conocidos y aceptados, por algunas personas, en las culturas occidentales. Estudios recientes sugieren que, desde muy temprano, niñas y niños se ven influenciados por estos estereotipos y, en base a ellos, muestran una preferencia por los colores que se asocian socialmente a su género, tomando decisiones considerando dichas creencias estereotípicas. Concretamente, los estudios han encontrado que las chicas escogen, en general, los colores rosa y morado de forma significativamente superior a los chicos. Las diferencias en estas preferencias podrían ser el resultado de aplicar las observaciones del comportamiento de los otros sobre uno mismo. Por ejemplo, las chicas pueden desarrollar una mayor preferencia por los colores rosas, morados o rojos al ver que otras chicas los llevan en su ropa o complementos, considerando así que son más prototípicos de su género. Los chicos, por su parte, al realizar estas mismas observaciones pueden llegar a la conclusión de que los rosas o morados no son apropiados para su género y evitar, por ello, vestirse de esos colores.

Con el objetivo de comprobar cómo el género y la información relacionado con él influyen sobre la elección del color, Karniol (2011) realizó un estudio en el que 98 niños y niñas israelíes de entre 4 y 8 años debían elegir un cuaderno de ilustraciones que contenía dos estereotipos de género contradictorios relativos al color y a la ilustración de su cubierta (como los que veis en la foto de este post). Una de las cubiertas era rosa (color estereotípico femenino) y tenía en su portada una figura masculina (ilustración de Batman); mientras que el otro cuaderno era azul (color estereotípico masculino) y tenía en su portada una figura femenina (ilustración de una muñeca Bratz). Después de elegir uno de los dos cuadernos, niños y niñas debían colorear, con colores estereotípicamente femeninos y masculinos, tres ilustraciones contenidas en él, con colores estereotípicamente masculinos (azul claro y oscuro, verde claro y oscuro) y colores estereotípicamente feemninos (rosa, rojo, morado y malva). Dos de las ilustraciones eran prototípicas de cada género (una figura femenina y otra masculina), mientras que la tercera ilustración era de naturaleza neutra (cinco estrellas). Su intención al incluir estas tres figuras era comprobar si la elección de colores a la hora de pintar las ilustraciones estaba influenciada tanto por el género de los escolares como por la naturaleza estereotipada o no de la ilustración. 

Los resultados de Karniol mostraron que, de forma mayoritaria, chicas y chicos elegían el cuaderno a partir de la ilustración de la cubierta y no relación con su color. Este resultado evidencia que cuando se presentan dos estereotipos de género contradictorios, la figura o el objeto adquiere mayor importancia que el color, a la hora de tomar decisiones. Para colorear las ilustraciones, tanto los chicos como las chicas, utilizaron mayor cantidad de colores para pintar la figura estereotípica de su propio género. Las mayores diferencias aparecieron en el uso de los colores estereotípicamente femeninos. Los chicos utilizaron estos colores con una frecuencia significativamente menor en comparación con las chicas, tanto en la figura femenina como en la neutra. Los resultados también mostraron que los chicos evitaban mayoritariamente el uso del rosa y, en muchos casos, no colorearon la figura femenina. Karniol (2011) explicó estos resultados en relación a la socialización de género, concluyendo que la elección de los colores con los que los chicos y las chicas pintaron las ilustraciones estaba influenciada por su identidad de género.

Bajo esta premisa, hace ya dos años decidí hacer una réplica de este estudio en nuestro país, aunque introduciendo algunas novedades como un mayor número de colores (añadimos el color naranja y amarillo) y presentamos nuevos dibujos a un mayor número de participantes (n=614). De forma global, nuestros resultados corroboran las conclusiones de Karniol (2011) sobre la influencia del género y la información estereotipada en las preferencias que los niños y las niñas tienen hacia unos colores u otros. Sin embargo, nuestro trabajo aporta nuevos datos sobre cómo opera la variable género en la selección de los colores y cómo dicha selección está influenciada por la naturaleza estereotipada de las ilustraciones en un contexto como el español. Entre los resultados, encontramos que los niños españoles no rechazaban tan abiertamente el color rosa para pintar los dibujos (al menos cuando lo utilizan para pintar partes del cuerpo) y que ambos adaptan el uso de colores a los dibujos presentados. Por ejemplo, si el dibujo representa una chica tanto niños como niñas utilizan más colores considerados femeninos para colorearla, mientras que si el dibujo es de un chico niños y niñas utilizan más colores estereotípicamente masculinos para pintarla. Ello evidencia que conocen los estereotipos y adaptan su conducta de colorear al tipo de dibujo que se presenta. Este estudio ha sido publicado recientemente en la revista americana Gender Issues y tenéis la referencia y el link a continuación por si queréis profundizar en su lectura.


Navarro, R., Martínez, V., Yubero, S. y Larrañaga, E (2014). Impact of Gender and the Stereotyped Nature of Illustrations on Choice of Color: Replica of the Study by Karniol (2011) in a Spanish Sample. Gender Issues, 31 (2), 142-162  

http://link.springer.com/article/10.1007/s12147-014-9122-1


1 comentario:

Verónica Martínez dijo...

Enhorabuena!!! Qué alegría verlo publicado.Ojalá vengan muchos más...